Front Row Radio

News

Ana Frank: “Creemos que la escena local del rock existe”

¿Cómo fue el proceso de creación de la banda?

Bueno, yo (Vito) venía de una banda con tintes más pop y quería hacer algo un poco más crudo, así partió la idea de la banda. Primero conocí a Alicia, que fue cosa de escucharla cantar una canción para querer tocar con ella… Su timbre era perfecto para lo que quería hacer.

Luego vino Samuel, que lo conocí en un foro y congeniamos inmediatamente, tanto en lo musical como en lo personal.

Con la batería nos demoramos un poco más en tener a alguien estable. Pasamos por algunos bateristas al principio, hasta que dimos con Andrea, que era amiga de Samuel de hace mucho tiempo (incluso habían tocado juntos tiempo atrás). Ella es de la escuela del blues, como Alicia, así que hubo mucha química entre ellas al principio. Con el tiempo fue curtiéndose más en el rock y el punk, llegando a ser la tremenda batera que es ahora.

Llevamos tocando 6, 7 años aproximadamente. Este último año partió la inquietud sobre incorporar una primera guitarra a la banda, con el objetivo de complementar más nuestro sonido, así aparece Esteban… No, en realidad no. Esteban ya había colaborado con nosotros en algunas presentaciones en vivo (además de ser un buen amigo de Samuel y Andrea). Y bueno, ahora que estábamos con la intención de incorporar a alguien más, lo contactamos.

Ana Frank

¿Tiene alguna relación el nombre de la banda con las letras de esta?

La verdad es que no. «Ana Frank» para nosotros es un concepto… algo así como el «motor» de la banda. Tiene relación con una frase de ella: «Me puedo sacudir de todo mientras escribo; mis penas desaparecen, mi coraje renace». Últimamente estamos nutriendo este concepto con temas ligados al feminismo y a más vivencias de la autora.

A la hora de componer ¿cómo es el proceso?

La composición parte con una idea preconcebida por algún integrante. De ahí empieza el trabajo de banda en donde se va separando por partes, se rehace, se maquetea, se vuelve a rehacer, se trabajan/modifican las letras, se pelea, se maquetea de nuevo, se pelea, se rehace, se modifica, etc.

Generalmente trabajamos sobre alguna idea base en la sala de ensayo (suele ser de Alicia o Vito)… Nos enchufamos y empiezan a salir las ideas. Las letras van saliendo entre medio.

Este sistema nos había funcionado bien durante los primeros años de banda, pero desde el 2018 aproximadamente estamos tratando de componer todos juntos en la sala. Preocupándonos mucho más de los detalles y las letras, controlando un poco más lo que queremos expresar por sobre lo que vaya saliendo. De ahí empieza el trabajo más técnico, donde vamos separando por partes la canción: se rehace, se maquetea, se vuelve a rehacer, se trabajan/modifican las letras, se pelea, se maquetea de nuevo, se pelea, se rehace, se modifica, etc.

¿Cuáles son sus influencias musicales? Y ¿Cómo se completan en la composición?

Somos bien distintos en lo que a gustos se trata… Logramos mezclarnos en alguna parte del grune/punk de cierta manera. Nuestras influencias van por el grunge, punk rock y garage rock. De bandas podríamos hablar de ‘Los Ex’, ‘Distillers’, ´Juliette & The Licks’, ‘Queens of the Stone Age’, ‘Joan Jett’ y ‘Janis Joplin’.

Lograr unir todo en la composición pasa de una manera mas o menos automática… «tocar, tocar y tocar» hasta que nos guste…

¿Qué hace característico a Ana Frank?

Lo primero que llama la atención es nuestra frontwoman Alicia, que con su pelo rojo y tremendo vozarrón que tiene logra cautivar a la gente. Ya cuando ubicas a la banda lo que más nos comentan es la energía que transmitimos al tocar. También la cercanía con la gente.

¿Cómo fue el proceso de grabar “La Ira”?

La verdad es que fue bien largo… En sí fueron 2 procesos, porque lo intentamos 2 veces.

El primer intento fue un gran fracaso. Invertimos harto tiempo, ganas y plata para finalmente estrellarnos con un muro de problemas técnicos que nos llevó finalmente a desistir y posponer el disco para más adelante. De ese mismo intento salió nuestro single «Digitar», que terminamos de grabar en los estudios de Franco Maestri (FM Studios) por allá por el primer semestre del 2016.

El segundo intento fue mucho más cuidadoso y ya con la experiencia del primer intento fuimos paso a paso, sin saltarnos etapas del proceso. Fue bien complicado dar con lo que queríamos, porque no teníamos 100% claro qué es lo que buscábamos. Finalmente, y con la producción de Mariano Pavez (BBS Paranóicos, 2x, Los Miserables, etc.),dimos con un sonido que nos acomodaba y quedamos contentísimos. Mariano notó hartas falencias en nuestra ejecución en las primeras reuniones, por lo que tuvimos que estar varios meses encerrados mejorando ejecución y todo lo que conlleva la producción de una canción. Ya para finales del 2017 salimos felices con el disco bajo la mano.

Disco «La Ira»

¿Cómo ves la escena local chilena?

En el lado de las bandas, podemos hablar generalidades del caso de Santiago, porque es lo que más conocemos: Creemos que la escena local del rock existe, que no es menor, que se está desarrollando y creando nuevos espacios con la democratización de los instrumentos de producción en todo nivel, pero que aún así sigue mostrando ripios de épocas pasadas, como el que la gente no está habituada a consumir música, sino que es considerado como un agregado con relativo poco valor. También siguen existiendo bandas que pagan a locales por tocar, lo que es una acción tremendamente dañina a la real valorización del trabajo de producción cultural, o condiciones muy precarias, incluso derechamente abusivas, por parte de los locatarios y/o productores, entre muchos otros problemas que se han arrastrado desde hace mucho tiempo hasta el día de hoy.

De todos modos, la escena local existe, y está viva. Nosotros creemos que podemos ser un aporte al avance en su desarrollo y en eso ponemos nuestra energía.

¿Qué es lo que hace falta a la escena local?

Son varias las cosas que creemos que faltan en la escena local de Rock para sacudirse de los problemas que mencionamos antes, pero pueden resumirse en dos: profesionalismo y cultura musical.

El primero aplica a toda la cadena de gente que está ligada a la generación del producto cultural: bandas, locatarios, productores, etc. Es necesario entender que un producto musical es algo que tiene valor, que conlleva una inversión, y que con un trabajo que tienda a la profesionalización es posible romper con ese círculo de precariedad tan típico en Chile.

En el segundo concepto, creemos que -en general- aquí aún una cultura musical inmadura, aunque los números muestran que ha habido un avance bien explosivo. En el caso del rock independiente, es algo más de nicho y por lo mismo esa tendencia al alza puede que pase algo más desapercibida.

Bar de Rene 10/04/2019
Compartir en:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *